Identifica qué hay sobre la placa
La losa es el elemento de concreto; encima puede haber mortero, baldosas o una impermeabilización anterior. Una mancha en el cielo raso no permite saber cuál de esas partes falló. Conviene reunir planos disponibles, fotos de intervenciones y antecedentes de goteras antes de decidir cuánto retirar o conservar.
También importa el uso: una cubierta destinada a mantenimiento ocasional tiene exigencias distintas de una terraza donde se camina o se mueven muebles. La guía de terrazas transitables explica por qué ese uso debe quedar definido desde la cotización.
La pendiente debe conducir hacia una salida
Una superficie que parece plana puede tener desniveles suficientes para retener agua. Pide que la revisión identifique los puntos bajos, el recorrido hacia los desagües y los obstáculos que interrumpen ese recorrido. No basta con proponer un recubrimiento resistente al agua si la evacuación sigue sin resolverse.
Los charcos también pueden relacionarse con canales o bajantes tapados. Distinguir una obstrucción de un problema de pendiente evita incluir una corrección que no corresponde. No hagas pruebas de inundación por tu cuenta: añaden agua y carga a una cubierta cuyo estado se desconoce.
Grietas y juntas necesitan decisiones distintas
Una junta prevista para permitir movimiento no equivale a una fisura accidental. La propuesta debe reconocer ambas y explicar cómo se integran al sistema elegido. Un recubrimiento continuo no convierte automáticamente una unión móvil en una superficie estable.
Si hay abombamientos, desprendimientos, deformaciones o cambios visibles en las grietas, la evaluación de la losa precede a la impermeabilización. Consulta las señales de cuidado en grietas para organizar las observaciones sin intentar clasificar el daño por una fotografía.
Preparar no es solamente barrer
Quien ejecute debe evaluar la firmeza, la limpieza y la humedad del soporte, además de la adherencia del acabado existente. El polvo, las partes sueltas y los recubrimientos incompatibles pueden comprometer el nuevo sistema. La necesidad de retirarlos debe justificarse según el estado real y las instrucciones técnicas del material seleccionado.
Para recibir un sistema sobre una placa de Ibagué, pide que la propuesta identifique cómo evaluará la humedad del soporte y las condiciones ambientales de aplicación. Una superficie que parece seca puede conservar humedad debajo del acabado; el método de comprobación debe corresponder al sistema ofrecido.
SikaTop-107 Seal CO es un mortero cementicio de dos componentes para recubrimientos impermeables sobre concreto o mortero, no una pintura acrílica. La ficha de una familia cementicia ilustra que el soporte forma parte de la elección. No concluyas que cualquier producto se puede aplicar sobre pintura, baldosas o una capa anterior sin verificar preparación y compatibilidad. Fuente: Sika Colombia, ficha SikaTop-107 Seal CO, Descripción y uso.
- Diferenciar reparaciones del soporte y aplicación de la impermeabilización.
- Indicar qué acabados se conservan y cómo se comprueba su estado.
- Explicar las condiciones de humedad y de clima necesarias para trabajar.
Pide una propuesta que permita verificar el resultado
El alcance debe describir la evacuación del agua, el tratamiento previsto para daños y juntas, el sistema y su protección según el tránsito. También debe acordar cómo se verificará la obra sin comprometer la estructura ni los espacios inferiores. Guarda fotos de lo que quedará oculto y las condiciones de mantenimiento.
La elección del material viene después de definir el soporte, el drenaje y el uso de la losa.
Preguntas frecuentes
¿Se puede impermeabilizar sobre las baldosas existentes?
Depende de su firmeza, del estado de las juntas y de la compatibilidad del sistema. La decisión requiere revisar el conjunto; conservar las baldosas no debe ocultar humedad o desprendimientos.
¿La impermeabilización corrige una placa deformada?
No corrige por sí sola un problema estructural. La deformación requiere evaluación antes de definir cualquier reparación superficial.